Ejercicios para la depresion

Ejercicios para la depresion

Ejercicios para la depresion 2020

Se ha demostrado que el ejercicio alivia el estrés, la ansiedad y la depresión, y es una forma relativamente barata de mantener el buen humor. Además, es indiferente el lugar en el que te ejercites. Si no puede salir al aire libre o ir a un gimnasio para hacer ejercicio, puede hacerlo en casa y aprovechar los beneficios para la salud mental y física.
¿Qué tipo de actividades se pueden hacer en casa? Las sentadillas, las estocadas, los saltos y las flexiones son sólo algunos ejemplos de ejercicios. Puedes utilizar una cinta de correr, descargarte una aplicación de ciclismo en interiores, apuntarte a un entrenamiento online o apuntarte a una clase de yoga con amigos.
¿Tienes unas escaleras? Entonces, para un ejercicio aeróbico rápido, sube y baja las escaleras durante unos 10 minutos. Llevar un par de botellas de detergente o unos cuantos libros en la mochila te complicará las cosas. En realidad, hacer sentadillas, estocadas o flexiones mientras llevas una mochila cargada hace que cada uno de esos ejercicios sea más difícil.

 

Pregunte al experto: ejercicio y depresión

Martino Belvederi Murri1,2,3*, Panteleimon Ekkekakis4, Marco Magagnoli1, Domenico Zampogna1, Laura Capobianco1, Gianluca Serafini1,2, Pietro Calcagno1, Stamatula Zanetidou5 y Mario Amore1,2.
La depresión mayor reduce la esperanza de vida, mientras que la eficacia de las terapias de primera línea es limitada. Aunque se ha demostrado que el ejercicio reduce la mortalidad y alivia los síntomas de la depresión mayor, sigue estando infrautilizado en la práctica clínica, probablemente debido a las ideas erróneas generalizadas. Por ejemplo, un malentendido común es que el ejercicio es útil para la depresión principalmente por sus efectos positivos en el cuerpo (“de cuello para abajo”), mientras que su eficacia en el tratamiento de los síntomas centrales de la depresión (“de cuello para arriba”) está infravalorada. Otros conceptos erróneos que se han mantenido durante mucho tiempo incluyen la creencia de que los pacientes con depresión se negarán a hacer ejercicio aunque sus médicos lo recomienden, y que sólo el ejercicio intenso es eficaz. Por último, es un error común pensar que el ejercicio es más peligroso que útil en la vejez y que, por lo tanto, sólo se puede prescribir a los pacientes más jóvenes. Este análisis narrativo revisa la investigación aplicable con el fin de discutir los conceptos erróneos anteriores y proporcionar consejos específicos para administrar el ejercicio a las personas que están deprimidas.

Depresión y ejercicio | un simple entrenamiento

Hacer ejercicio desencadena una cascada bioquímica que tiene diversos beneficios para la salud, como la reducción de la presión arterial, la mejora del sueño y la prevención de enfermedades cardíacas y diabetes. Durante el ejercicio de alta intensidad se liberan endorfinas, las sustancias químicas del cuerpo que nos hacen sentir bien, lo que provoca el “subidón del corredor” que experimentan los corredores. Sin embargo, para la mayoría de nosotros, el verdadero beneficio proviene del ejercicio sostenido de baja intensidad. Este tipo de acción desencadena la liberación de proteínas conocidas como factores neurotróficos o de crecimiento, que permiten que las células nerviosas se expandan y formen nuevas conexiones. Te sentirás mejor a medida que la función cerebral mejore. “Los neurocientíficos han descubierto que el hipocampo, una zona del cerebro que ayuda a controlar el estado de ánimo, es más pequeño en las personas deprimidas. El ejercicio promueve el desarrollo de las células nerviosas en el hipocampo, lo que mejora las conexiones de las células nerviosas y ayuda a aliviar la depresión”, explica el Dr. Miller.
Entre los síntomas físicos de la depresión se encuentran la interrupción del sueño, la falta de energía, los cambios en el apetito, los dolores corporales y el aumento de la percepción del dolor, todo lo cual puede conducir a la falta de deseo de hacer ejercicio. Es un ciclo difícil de romper, pero el Dr. Miller dice que el simple hecho de levantarse y salir unos minutos ayuda. “Comience con cinco minutos de caminata o alguna otra actividad que disfrute cada día. Cinco minutos de acción pronto se convertirán en diez, y diez en quince”.

Los efectos del ejercicio sobre la depresión

El Dr. Alan Cohen, médico de cabecera con especial interés en la salud mental, afirma que “cualquier forma de ejercicio es beneficiosa siempre que te sirva y lo hagas lo suficiente”. “El ejercicio debe ser algo que te guste hacer; de lo contrario, encontrar la fuerza para hacerlo de forma regular sería difícil”.
Encuentra una actividad que puedas realizar a diario. Puede apuntarse a un deporte de equipo, tomar clases en un centro recreativo o simplemente implicarse más en su rutina diaria caminando o montando en bicicleta en lugar de conducir o utilizar el transporte público.
Si le atrae estar al aire libre, los proyectos de gimnasia verde de los Voluntarios de la Conservación (TCV) proporcionan ejercicio a las personas que no quieren ir al gimnasio o tomar clases de ejercicio en interiores. Visita el sitio web de TCV para obtener más información.
Pida a su médico que le recete ejercicio si lleva mucho tiempo sin hacerlo o le preocupa el impacto del ejercicio en su cuerpo o su salud. Muchas consultas médicas de todo el país prescriben el ejercicio como remedio para una serie de enfermedades, incluida la depresión.

Creado en: 8 mayo, 2021, por : Sedigital
Llámanos
Ubicación